martes, 18 de junio de 2013

Fashion Freaks #13 Azul Manhatan



“Summer is coming” que podrían decía cualquiera de los malogrados Stark. Y en verano, pese a que sean las rebajas (ese evento tan ansiado por cualquier fashionista que se precie), lo que nos apetece verdaderamente es quitarnos la ropa. Por el calor, quiero decir.
Esta semana Fashion Freaks ha elegido al Doctor Manhattan porque nos gustaría parecernos un poco a él cuando llegan esos preciosos 50 grados a la sombra que caracterizan el verano en el sur de la península. Total, él lleva, y cuando lo hace, un marcapaquetes negro y punto.
En este look, lo más importante de todo es el color azul, siem
pre. Te pongas lo que te pongas, y seas chica y optes por falda (porque en verano es más fresquito, no lo vamos a negar) o bien seas chico y lleves pantalón, siempre has de tener en cuenta que es ese celeste oscuro y brillante el máximo protagonista.
Pantalones y camisa si eres hombre, nada de camiseta, recuerda que el Doctor Manhatan nació a finales de los años 20, así que has de intentar conservar el look vintage lo más posible. Es un color muy sencillo de encontrar en partes de arriba (H&M o Pull&Bear) aunque en partes de abajo es algo más difícil. A las malas, ponte un pantalón negro, pero con zapato del mismo celeste que la camisa, unas Converse van perfecta.
El rey del verano no es King África, ni mucho menos, es el maxivestido. Este de J.Crew es fresco y cómodo, además de servir para el día y la noche. Los zapatos, también azules: si es de día unas sandalias color mar pueden quedar preciosas, pero si cae la noche no te bajes de unos tacones como estos de Brian Atwood. Ni la propia Ariel vestiría mejor que tú.
El maquillaje es azul, por supuesto. Sephora tiene muchísimos colores  en lápices y sombras de ojos para que elijas la textura y opacidad que mejor te venga. Los gloss con pigmentos azulados además de quedar genial con esa armonía cromática, casi siempre llevan mentol.
Para verlo todo de color azul… no hay nada como unas gafas con cristales tintados de color celeste oscuro, como estas de Akira Asha Sunglases. Póntelas al final de la tarde, cuando el sol está más suave y verás qué preciosidad de cielo tienes sobre ti.
Ah, y si de verdad queréis imitar al Doctor Manhatan… no llevéis más que una pieza pequeña y negra de ropa interior. Si es que elegís esa parte de Watchmen…  

lunes, 17 de junio de 2013

LaRAÑA presenta... 4. Iniciativa '77: "¡Vuela, pajarito, vuela!"

Tras mucho tiempo sin publicar un ejemplar de nuestra colección de cómics gratuitos descargables de LaRAÑA presenta..., volvemos en las vísperas de las vacaciones de verano con un spin-off del actual webcómic (aunque ahora estemos de descanso) que se publica en la Revista LaRAÑA: INICIATIVA '77.

Como todos sabéis, INICIATIVA '77 es un cómic de héroes y antihéroes, de personajes con más de justivieros y vigilantes que de superhéroes y dioses. Ambientado en una época cercana a Watchmen, INICIATIVA '77 nos muestra a un grupo de supuestos "héroes" en la España de finales de la década de los 70.

Pues bien, mientras el dibujante del webcómic madre, José Manuel P. Polo, descansa de sus múltiples encargos, hemos hecho un spin-off de cuatro páginas (más extras) que nos sitúa unos años después, encontrándonos con algunos de los protagonistas pero en el año 2003.

El dibujante esta vez ha sido Jose G. Padilla que, dada la calidad de la que ha hecho gala y que en breve veréis, será el dibujante de una nueva serie abierta, semanal y online aquí, en LaRAÑA, dentro de muy poco, y que tiene el título provisional de INICIATIVA '77: Orígenes.

Pero ahora, disfrutad con este pequeño obsequio que os debíamos desde hace ya tiempo.

Gracias por estar ahí,


No eres tú, soy yo: #89


sábado, 15 de junio de 2013

Spain is Pain #118: Entrevista a José Fonollosa.


La entrevista de hoy está dedicada a José Fonollosa autor de obras como Sebastián Lefou (Aleta Ediciones), El viaje de Darwin (Planeta de Agostini), Los muertos revivientes (Dolmen), Los Vengatas (Dolmen) y de la exitosa saga gatuna compuesta por: Miau, Más Miau, Guía Gatuna y Toñin, un gato más en la familia (todas editadas por Diabolo). En esta entrevista realizada en el XXXIº Salón Internacional del Cómic de Barcelona, y en ella hablamos de la evolución de la obra del autor y de su manera de entender la profesión.

Miguel Pérez: ¿Cómo llegas a esto del cómic?

José Fonollosa: Imagino que como casi todos, de crío dibujaba y en la edad en que la mayoría deja de dibujar tú sigues hasta que llega un momento en que te das cuenta de que es lo que más te gusta hacer y entonces te planteas el poder ganarte la vida con eso. Poco a poco vas perfeccionando tu estilo vas aprendiendo, y así fue.

Miguel: Hay algún autor en concreto u obra que te hace saltar la chispa y pensar que esto vale para algo más que para entretener.

José: Sí, yo siempre he sido consumidor de todo esto, me compraba todo lo que había en el quiosco: los Superlópez, y los Asterix de la biblioteca, más o menos lo de todo el mundo.  Lo que si me hizo saltar el click fue el Paracuellos de Carlos Giménez, me dejó flipado. Luego, leyendo toda su obra hay trabajos suyos que me gustan más: la serie Los profesionales me parece brillantisima y Rambla arriba, Rambla abajo. Pero en aquel momento me supuso un impacto que me dejó flipado y que me animo a buscar otras obras.

Miguel: Tu estas publicando mucho en la red y luego lo pasas a papel ¿la web es un medio o un fin?

José: Depende como te lo plantees. Mi idea cuando empecé a hacer el webcómic de Miau era usar la web como un modo de promoción creando interés de cara al público. Luego internet y los gatitos es un tema muy relacionado, fue una idea muy simple que no sé cómo no se me había ocurrido hace 10 años. Luego hay otros planteamientos como Jordi Bayarri que tiene cómics digitales de pago o el Private Eye de Martín y Vaughan; antes de ponerte a dibujar has de hacer un pequeño “esquema empresarial” y procurar enfocar todos tus intereses hacia eso que estás buscando.

Miguel: Será algún día premio Ficomic algún webcómic, un cómic digital, un fanzine digital o un autor que nunca haya publicado en papel.

José: En este mundillo, y en todas las áreas del arte y de la creación, nunca puedes intentar adivinar qué puede pasar dentro de 5 años porque las cosas cambian mucho. Quien nos iba a decir hace 10 años que fuera algo relativamente normal que un autor español publicara un tomo de 200-300 páginas en tapa dura con este modelo de novela gráfica, eso era algo impensable. Hace 10 años los dibujantes españoles podíamos aspirar a que nos editaran una grapa en blanco y negro o a lo mejor a color.

Miguel: En cuanto a formato tu obra es bastante amplia, has trabajado para niños en Camacuc, has hecho novela gráfica, etc. Esta inquietud a que se debe.

José: Mas que inquietud lo que me gusta es el acto físico de dibujar y ya no solo dibujar si no narrar, poner los dibujos el uno al lado del otro. Yo soy el típico que está delante de la tele y están haciendo una película de vaqueros chula y pienso “me molaría hacer un tebeo de vaqueros”, pero es que al día siguiente ves una de detectives y piensas lo mismo. No uso el cómic para transmitir unas inquietudes me gustan los problemas que te surgen y los retos que salen a la hora de narrar.

Miguel: Tu obra se divide básicamente en dos grandes bloques. La primera que va de 2006 a 2009 con relatos con una temática muy clara, y luego a partir de 2010 que parece que descubres internet y te vuelcas con ello.  ¿Qué resaltarías del primer periodo?     

José: Esa primera época estuvo bien y mal. Bien porque aprendes de tus errores y porque conoces a gente, así si ves que algo funciona aprendes de ellos. Porque cuando sacas un tebeo piensas que le va a gustar a todo el mundo, y a veces sucede que no es así. Haces introspección y le das vueltas al formato, la temática o te planteas si es tu dibujo el que no funciona para esa historia que pensabas contar. Me sirvió para foguearme por eso te he dicho que ojala hubiese pensado lo de Miau antes, pero a lo mejor el yo de hace 10 años no lo hubiera gestionado como lo he hecho ahora.

Miguel. Ese periodo también se caracteriza porque son obras muy diferentes entre sí. Supongo que eso responde a lo que me has comentado antes.

José: Por poner un ejemplo: Sebastian Lefou es un álbum europeo de aventura clásica de fantasía franco-belga que hice para Aleta Ediciones y a mí me encanto dibujarlo, y si hubiera vendido bien hubiese estado encantado seguir con la serie. No eran proyectos que estaban pensados para un único tema, pero como no funciono pues pruebas con otra cosa.

Miguel: Me has dicho que si hace 10 años hubieses probado lo de los gatos, teniendo en cuenta el actual auge del comic español actual ¿no funcionarían ahora todos esos títulos?         

José: No lo sé. Pero no puedes tratar de adivinar, pero ahora hablas con gente y te dicen que el tebeo de género está muerto. Dentro de unos meses cuando salga Blacksad de Canales y Guarnido venderá miles y nos callará la boca porque es un tebeo de género precioso.

Miguel: Eso responde un poco por olas hay veces que el género está en la cresta de la ola y hay veces que no.

José: El problema es intentar que coincida. Piensa que el trabajo de dibujar un tebeo requiere como mínimo 3-5 meses en los que dedicas muchas horas, entonces tú lo que quieres que la cosa este bien para que la editorial lo venda. Tampoco te puedes plantear eso de: “voy a hacer un tebeo de 80-100 páginas para ver qué pasa”. Hay que intentar rentabilizarlo. 

Miguel: Quizás con sistema tipo Previews que permitiese hacer búsqueda por géneros y que permita ver en la misma página lo que editan las grandes editoriales y las pequeñas.

José: Es lo bueno que tienen las redes sociales, yo he venido aquí con la lista de la compra hecha, además con la ventaja que puedes seguir el desarrollo de la obra día a día. Se trata de darle un valor añadido.



Miguel: Y en 2010 que pasa con internet.

José: Pasó que durante 2008 y 2009 estuve dibujando El viaje de Darwin para la editorial Planeta, se empezaron a publicar y de la noche a la mañana paso que no se si hubo una reestructuración empresarial, y se cerró la línea. Yo me quede acabando la obra y con la sensación de no volverme a meter en una obra que requiriese tanto trabajo previo y prefería meterme en algo sencillo. Me di cuenta de que esos meses que había estado coloreando con el ordenador las páginas de El viaje de Darwin, me dedicaba, mientras tomaba el café, a seguir la prensa diaria, pero también a mirar webcomics. Miraba Chica de Serie B de Iván Sarnago que ahora ha publicado el recopilatorio y a otros autores españoles. Se había convertido en un hábito luego en un Expocómic me di cuenta de que lo que me estaba comprando eran webcomics que yo ya había leído en internet: me habían cogido como comprador sin darme cuenta. Pensé que podría hacer algo parecido de humor basado en cierta manera en mi vida y pensando, como no soy la alegría de la huerta, que no iba a hacer chistes de mi tenia los dos gatos en casa, y así empezó directamente.

Miguel: Ya lo has comentado tú, es muy interesante como algo que tienes gratis en internet y que luego te lo compres.

José: Yo pensé en hacerlo porque yo lo había hecho como lector-comprador. No te lo compras porque si, lo haces porque te has pasado 6 meses leyéndolo y te has reído, incluso has comentado en el blog y el autor te ha contestado y creas una especie de vínculo. Se trata de un añadido que no lo tiene una obra, por muy buena que sea, que coges de la estantería y empiezas a leerla.

Miguel: Cuando he leído tus trabajos sobre gatos me ha venido a la cabeza un par de obras Mutts de Patrick McDonnell y Simon’s Cat de Simon Tofield. Te han influenciado de alguna manera esos dos títulos.

José: Lógicamente tienes influencias porque eres lector de comics, y si eres gatero pues lees comics de gatos pero yo creo que el que más me influyo fue Gato saliendo de una bolsa de Jeffrey Brown. Lo que yo hice en Miau se aproxima más a eso porque en realidad en Simon’s Cat el gato es un humano y en Mutts los animales hablan, uno es gruñón y el otro es tontito. Lo que me gustó mucho del tebeo de Jefrey Brown es el tema de la adoración del humano hacia su mascota, tu como lector y como gatero, lo comprendes perfectamente porque hay dos páginas del gato que está tosiendo y tu estas hay mirando preocupado, eso lo hemos hecho todos, era una manera muy tierna de hablar de su gato y me gusto, y a partir de ahí lo adapté a mi estilo.

Miguel: Hay un público específico para esas temáticas, va más allá del lector que suele leer cómics o hay gente que tiene gato y ese es el único motivo para comprarse el cómic.

José: Yo creo que sí y lo bueno que tiene es que hay más gente con gato que lectores de cómic, el público potencial es mucho más alto. Es gente que a lo mejor no sea leído un tebeo desde que leía Mortadelo y si están paseando por una librería y ven un gato en la portada, le echan un vistazo y si les hace gracia lo compran. Luego gracias a las redes sociales te das cuenta de que existe mucha gente que conoce el libro a través de estas, en este salón me he dado cuenta que había mucha gente que pasaba por ahí veía los cuatro libritos de gatos y cogía uno. Yo doy por descontado de que se trata de mucha gente que me comenta en Facebook, a estos nuevos lectores les recomendaba que se metieran en la web para que vieran “los extras del dvd” con fotos de las protagonistas, etc.

Miguel: Luego algo más reciente es el tema de las parodias. A qué crees que se debe el éxito actual de la parodia en el cómic, porque está funcionando todos los niveles desde editoriales establecidas a fanzines.

José: Te equivocas al decir éxito actual, Mortadelo es una parodia de detectives. Quizás estas parodias son más centradas en textos concretos, en general en España el cómic de humor ha gustado y ha interesado. A partir de ahí lo bueno que tiene la parodia de una obra es que a quien le interese ese título se interesará por esa parodia. En vez de ser unos personajes nuevos que nadie conoce juegas con unos referentes y con la ventaja y que hay una serie de personas que lo reconocerán y eso hace que sea más fácil que abran tu tebeo, yo creo que eso es lo interesante, que lo abra, porque en ese momento ya tenemos el 50% hecho ahora falta que le guste lo que vea, lo cierre y se lo compre.

Miguel: Lo que pasa es que las parodias eran algo como propiedad del fandom, y en los 3 o 4 últimos años ha pasado, por decirlo de alguna manera, venta profesional.

José: Pero es que el fandom de Juego de tronos o de Harry Potter es muy grande piensa la gente que ha leído los libros y ha visto la serie o las películas. A lo mejor lo que pasa es que los frikis que vemos nuestras películas y nuestras series, estamos extrañados que la fantasía y la ciencia-ficción es de uso común. Casi todo el mundo ve series que hace unos años era un frikerio, lee la Scifiworld o ve el canal SyFy.

Miguel: Que elementos utilizas para trabajar la parodia ¿Cómo realizas esta perversión de los personajes?

José: Primero habría que diferenciar: una cosa es parodia y otra cosa es sátira. Yo intento hacer parodia en el sentido de hacer un homenaje gracioso, no se trata de hacer una crítica a la obra. Como he comentado al principio hacer un tebeo son meses de trabajo e invertir ese tiempo para meterte con algo es tontería, se trata de hacer algo simpático. Para los dos tomos que he hecho he seguido dos sistemas diferentes, cuando se nos ocurrió hacer Los Vengatas se sabía que iba a haber película, había fecha de estreno y había teasers, teasers-trailers de manera que cuando yo estaba con el guion iban apareciendo imágenes, fotos del rodaje, se filtró un guion que luego resulto que no era. En el momento que estaba documentándome me di cuenta de que la información sobre la película iba variando así que me apoye en un tráiler, no sé si era el segundo o el tercero: veo que sale Loki, una especie de marcianos con motos, y tal. A partir de ahí construyo una historia en la que me imagino que será más o menos así y tiro por ahí. Haces un pequeño argumento en el que van por separado, Nick Furia los reúne y a partir de ahí vas hilando virutas que hacen gracia. Puedes hacer un comic más cercano a la realidad, por ejemplo si haces una coña del Urdangarín, ahora es gracioso pero dentro de 10 años puede que no sea así. Pero eso es decisión del autor, pero en definitiva se trata de eso de buscar una serie de referentes y hacer una historieta graciosa con la base del original. Y en el caso de The Walking Dead era diferente porque tenía los tebeos como base, y ahí sí que me leía los tomos de la edición española, y me hacia una guía muy simple en plan: Rick se despierta en el hospital, va a casa a buscar a su Lori, y a partir de esa espina dorsal empezar a fluir.                     



Miguel: Lo has dicho tú, en la parodia la temporalidad puede ser una losa que caiga sobre la obra.

José: Puede ser, pero hay obras que perduran por ejemplo Indiana Jones siempre será un referente.

Miguel: Pero con un referente que sea un tema que este muy de moda y que de aquí 5-6 años la gente no se acuerde, puede pesar mucho. Puede pasar con cualquier cómic no solo con la parodia pero en esta sí que quizás se basa mucho en los gags basados en algo muy contemporáneo.

José: A mí me pasó cuando me ley la parodia de Episodio II de Star Wars de JMV, me hizo mucha gracia luego me vi la peli y me pareció una chufa. Pero me hizo gracia porque tu realmente no estas contando lo importante de la historia sino todo lo que la envuelve entonces tienes que intentar que tenga su cohesión y su sentido, si resulta que ahora se ha divorciado tal actor no hay que hacer una coña que sea tan referencial, para ese humor tan inmediato están las tiras de prensa o el cómic de actualidad que también hay mucho.

Miguel: ¿En que estas trabajando ahora?

José: Como todos, tengo un par de proyectos. Con Miau llevo desde el segundo libro pensando que no tengo nada más que contar de los gatos, lo que pasa es que lo que quiero es que no sea repetitivo, pero me lo paso muy bien haciendo Miaus, Guias Gatunas y todo eso. Tampoco quiero forzarme a que cada año salga un tomo. Este último, el de Toñin, fue por sorpresa, yo no tenía pensado hacer otra cosa sobre gatos, pero por circunstancias nos tocó acoger al gato y eso provocó una nueva situación que me pareció interesante y vi que daba para un libro y que tampoco se trataba de repetir el chiste otra vez de diferente manera, si no que era una nueva situación. Lo enfoqué de una manera distinta, di más información y parece que a la gente le gusta.

Miguel: Esta ya es la última, como le explicarías a alguien que no tiene ni idea de cómic que es un autor de cómic.      


José: No me doy demasiada importancia a mí mismo como autor de cómic. Para mí lo importante es el trabajo acabado. Sin embargo, veo a Jan a lo lejos y pienso “ese  es el que hizo Superlópez”. No lo sé, es el que dibuja los tebeos, sin más y sin menos.

                                                                                                                      @Mr_Miquelpg

Spain is Pain # 117: El reino de los otros.


A veces es grato, que digo, muy grato volver a encontrar a autores que han sido referencia dentro del panorama editorial español, y en el caso que hoy nos ocupa en una referencia internacional. Estamos hablando de Martí, uno de los fundadores de El Víbora revista con la que se abriría una de las épocas más gloriosas del cómic de nuestro país.

Cuando uno se encuentra con un volumen de estas características puede suceder que se despierte la nostalgia, al menos para los lectores que vivieron o que conocen la obra de este autor. Pero por otro lado puede suceder que un estilo tan marcado y perteneciente a un momento muy determinado de la historia tebeística del país, el nuevo lector pueda quedar completamente desubicado de los parámetros estilísticos bajo los cuales ese autor generó dichas dinámicas estéticas.

Todo esto viene a colación de la aparición de Atajos (La Cúpula, 2013) de Martí, un recopilatorio que podríamos denominar como de los mejores relatos cortos del autor. Pero: ¿Qué nos ofrece la obra de Martí en este momento? En primer lugar me sorprende lo moderno, o mejor dicho lo contemporáneo de su obra, esta no ha perdido ni un ápice de calidad en el aspecto gráfico; es decir, al ser este un cómic de un periodo muy determinado con un estilo muy definido, no es ni mucho menos uno de esos casos en los que el paso del tiempo y las modas haya perjudicado a su forma de entender lo gráfico como un concepto que va más allá de la mera representación visual. Si bien, este volumen recoge obras cortas que recorren más de 20 años de carrera: desde Monstruos modernos (1979) hasta Calvario Hills 2 (2011).

Retomando el concepto de modernidad o contemporaneidad, sorprenden aquellas obras que aparecieron en los 80 y principios de los 90 en la que se hace patente cierta querencia por un realismo oscuro muy focalizado en la crónica negra, la cual se ve realzada por una estética de lo extraño y de lo ajeno, en definitiva: del otro.

El otro, el enemigo interior, el conspirador, esa persona que está esperando a que te des la espalda para apuñalarte. Pero en estas historias de Martí sucede una paradoja: el otro se convierte en protagonista sin saberlo, contemplando su mundo desde una atalaya de la normalidad que realmente no es. Así pues el autor convierte a los otros en protagonistas, son seres denostados e incapaces de articular un discurso conciliador con el resto de la humanidad, por lo que buscan otra vía para buscar soluciones a sus problemas, vías que no son más que los atajos que dan título a esta obra, y que por lo general pasan por eliminar su otro.

En esa erradicación se genera una narrativa de lo crudo y lo áspero, de historias cuyas resoluciones nos son difíciles de digerir, pero aun así suceden y se muestran ante nosotros alejadas del morbo. Pero eso no hace que no dejen de ser una parábola de una sociedad que cada vez tolera más ciertas formas de violencia vinculadas a las defensa del clan y de los valores de este.

En ese sentido Martí sumerge al lector primerizo en un universo de lo extraño de las emociones instintivas, aquellas regidas por lo que llaman el cerebro reptil, que son acometidas por la lógica personal de los protagonistas. En ese sentido el autor es un chef cuya materia prima son: la muerte, la pasión, el odio y la sangre; y con esos ingredientes tan desagradables nos obliga a convertirnos en crudívoros, a deglutir platos de lo extraño y lo malsano.


Esta obra es lo que algunos dirían un must have tanto para los que conocen al autor, ya que se trata de una oportunidad única de tener esas historias cortas en un solo volumen; como para aquellos que no lo conocen porque supone una perfecta introducción a uno de nuestros autores más fundamentales. Sin embargo, y siempre pensando en los lectores que se aproximan por primera vez a este autor falta una contextualización de los relatos y un orden cronológico de los mismos que ayuden a ver la evolución temática y gráfica de Martí.

                                                                                                                       @Mr_Miquelpg

jueves, 13 de junio de 2013

El sótano del primo Barto: Sentimiento de pertenencia


En cualquier obra los personajes lo son todo, tanto los que odiamos como los que amamos, lo peor que puede existir es la indiferencia, tanto para la chica que te gusta como para un personaje, pues eso solo es señal del aburrimiento, y el aburrimiento es la muerte en vida. Esto hace que antes de crear una historia debemos de tener muy en cuenta los personajes que la van a habitar, evitando cualquier error que termine haciendo al protagonista o a alguno de sus seguidores tedioso. En este sentido, muchas veces el mayor crimen es conseguir un personaje perfecto, el héroe sin mácula, que evidentemente será el favorito de personas igual de simples y planas, ya que un consumidor cultural más entrenado buscará personajes más complejos, también conocidos como redondos. Gracias a esto tenemos varias ventajas, por un lado la empatía es más sencilla, ya que ninguno de nosotros somos perfectos, y por otro lado las historias serán más ricas al chocar las individualidades del personaje con la linealidad narrativa de la historia.

Este es un hecho que se aplica a todos los aspectos de la creatividad, incluso a la elección de casting de un reality. Si por ejemplo observamos los personajes que habitan ficciones como Mujeres y hombres y viceversa o Gran Hermano, si tenemos el valor, seremos testigos de fotocopias parlantes, personas con unas limitaciones tan amplias como fotocopiadas, destinados a navegar por un océano de mediocridad donde no existen las islas. Pero si por ejemplo observamos otro producto televisivo como Un príncipe para Corina, seremos testigos de cómo en la mutación individual se encuentra la magnificencia, pues siempre será más interesante un chino vasco adicto a la pornografía o un culturista evangélico amante de las chicas puras, que un simple amante de las discotecas o un paladín del bien cuyo escasos límites no le dejan espacio para el error o la individualidad. Debido a esto, cobran gran importancia las carencias y los defectos, pues además de ser fuentes de humor son un gran impulso, pues si el héroe ha sido capaz de triunfar a pesar de sus deficiencias, nosotros también podemos hacerlo.

La figura del héroe defectuoso o patoso es tremendamente popular en la cultura popular, con una fuerte presencia en el manga, con ejemplos tan paradigmáticos como Nobita Nobi. Pero si prestamos atención a los personajes creados durante los últimos años, sin duda debemos hacer una pequeña parada en Soichi Negishi, el protagonista de Detroit Metal City, manga creado por Kiminori Wakasugi, quien lo publico en la revista Young Animal entre los años 2005 y 2010, siendo recopilado en 10 tomos de los cuales los 6 primeros han visto la luz en nuestro país. Pues bien, la vida de Soichi es tan triste como común, pues no deja de ser un joven recién licenciado que lucha por abrirse un camino en el mundo de la música indie, cantando canciones sobre pasear por la playa y tomar un trozo de pastel acompañado de una taza de té. Sin embargo, los dulces sueños de Soichi chocan con la realidad, ya que como músico indie no tiene demasiado éxito, a diferencia de su trabajo actual como Johannes Krauser II, cantante y guitarra líder del grupo de metal Detroit Metal City, una referencia directa al grupo Kiss, tanto por su nombre como por su vestimenta. Para desgracia de Soichi, Detroit Metal City es un éxito entra la escena más heavy, con lo que para su sufrimiento personal debe colocarse varios kilos de maquillaje y cantar canciones sobre violaciones y parricidios ante un público que sueña con la depravación máxima.

Detroit Metal City se vale del maniqueísmo para crear una historia tan extrema como cotidiana, ya que los personajes de Kiminori Wakasugi son tan estrambóticos como mundanos, asistiendo a una galería de sueños rotos. Evidentemente, el manga se aprovecha de recursos tan clásicos como efectivos como enfrentar a la banda con otros grupos u obligar a Soichi a intentar hacer compatible su vida profesional y personal, ya sean estos casos participando en un festival de música o intentar al mismo tiempo tomar un té con su amor de facultad y firmar discos como Johannes Krauser II. Pero el fondo de Detroit Metal City es mucho más humano, pues las pequeñas alegrías y el sufrimiento son muy comunes, mucho más el segundo, aunque todo desde un punto de vista tan cercano como creíble, ya que no nos reímos de Soichi, sino que lo acompañamos, pues cada vez que el pobre chico termina siendo un desgraciado lo hace de una forma tan cercana a la que cualquier ha vivido tantas veces en su vida que no puede más que sentirse identificado. Kiminori Wakasugi no deja títere con cabeza, ni a los heavys ni a los hipsters, ya que todos son dignos de la misma luz inquisitorial que pone al descubierto sus imperfecciones. Pero todo se hace con tanta maldita gracia que en lugar de indignarnos con cada tribu urbana no podemos más que reírnos con ganas.


@bartofg